Durante el mes de diciembre de 2016 AyniLab incorporó un nuevo taller de reutilización creativa en el que se experimenta una técnica histórica que constituye el origen de la fotografía moderna, la cámara oscura. En este espacio los participantes crean un dispositivo que permite proyectar una imagen externa dentro de un objeto cerrado a través de un mínimo orificio, al tiempo que se extiende la vida útil de un objeto considerado desechable.

El material principal a partir del cual se construye este instrumento óptico es la bobina de hilo, que, una vez descartada, tiene las propiedades necesarias para crear este artefacto en el que se puede observar la imagen igual que aparecería en el interior de la cámara fotográfica.

Cinta, alfileres, papel de calcar y papel de aluminio son los únicos materiales necesarios para, junto a las bobinas, vivir esta experiencia sobre la que se fundamenta la fotografía.